martes, 3 de marzo de 2015

Crónica de la MARATÓN DE SEVILLA 2015

SEVILLA 2015, Por Marisol Manzano

 Ya sabéis como empieza esto de los maratones. Uno dice “podríamos hacer San Sebastián que es llano”, otro “no, mejor Madrid que está aquí al lado”, otro “¿y porqué no Nueva York?” y así, como el que no quiere la cosa nos vimos inscritos para Sevilla. 

 Cada cual por su lado y al final resulta que éramos un grupo numeroso.

 Hicimos la preparación cada uno según su plan: plan Curro, plan Ricardo, plan Carmen, plan “chino”, plan Sagrario… pero al final estábamos todos allí.

 La casualidad quiso que estuviéramos alojados cerca unos de otros, que nos viéramos en la feria del corredor y lo que ya no es casualidad sino esfuerzo personal es que nos saliera tan bien a todos. Cada uno en su nivel, pero acabamos tan contentos. No hay más que mirar los tiempos, que por cierto, no son los que aparecen en la entrada anterior porque hay que distinguir entre tiempo real y tiempo oficial.

 Recordar que éramos 11.500 personas en la salida y desde que salió el primero hasta el último pasaron nada más y nada menos que 9 minutos.

 El día, climatológicamente hablando, fue perfecto. Un poco de fresco a las ocho que era la hora en la que habíamos quedado en el hotel para ir a la Cartuja.


 Fuimos juntos Jorge, Sagrario, Carlos, Nacho, Jorge junior y yo, acompañados en todo momento de mi Armando con su bicicleta. Beso de despedida y a colocarlos en los cajones de salida.


 Todos, menor Jorge, estábamos en el penúltimo cajón así que tardamos 3 minutos en pasar por el arco de salida desde el pistoletazo. El recorrido pintaba bien. Lo dice toda la gente “Sevilla es muy llana” pero yo hasta que no lo he visto no me lo he terminado de creer, ¡creéroslo que es verdad!!



 Como corro sin Garmin (porque no veo los números sin gafas) no sabía a como íbamos. Nacho decía que había que aflojar pero no aflojaba (creo que al contrario, aceleraba) y así poco a poco dejamos el globo de las 3,45 y nos vimos en la plaza de España, km. 38, contentos y enteros.


 Armando nos acompañó con la bici en varios puntos siempre que podía o por carriles bici y nos iba informando de cómo iban los de delante y los de detrás. Fue nuestro reportero gráfico, nos animó y controló durante la carrera. La entrada en el estadio es perfecta porque es un túnel de bajada. Tomas aire, respiras y entras en la pista. Gradas llenas de público en la recta de llegada, un sol radiante, aplausos, adrenalina a tope ¡que bien! se acabó.

 Nos vamos juntando todos en la puerta L según habíamos quedado.


 Balance positivo. Hemos cumplido nuestras expectativas (menos mal porque Jorge si no bajaba de 3,30 se iba a cortar un hue...) y atrás quedaron los entrenamientos con un frío y a veces con un viento que “ya hay que tener ganas de correr”.

 Gracias a todos los que estabais animando en el recorrido. Se agradece ver caras conocidas. Allí estaban nuestras familias, Ricardo Ortega aplaudiendo, los Tole Tole que no pudieron correr pero que asistieron a la carrera y a todos los que habéis entrenado con nosotros.

 Yo tengo que agradecer a Jorge la constancia que ha demostrado siguiendo el plan de Ricardo. Todos los días me mandaba un whatsapp para quedar y me consta que a Nacho también. Él ha sido el que ha hecho grupo para los entrenamientos. Gracias.

 Gracias Nacho por no decirme el ritmo que llevábamos del 20 al 40 porque si lo sé seguro que aflojo y no hago el tiempo que he hecho.
Marisol.

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